10 octubre, 2010

ALGUIEN ESTA TARDE

Roberto Matta

Pasan tardes aspas
y sin más efecto
que un leve estrago en mi tiempo
llegas tú, como a bordo
de una peineta embrujada

Pasan horas aspas
y ya empiezas a regresar
ázima y murmurada,
a todos tus hogares,
uno por uno